jueves, 26 de noviembre de 2015

LA FOTOGRAFÍA: EL ARTE DE RETRATAR LA VIDA


Hoy nos volvemos a encontrar, queridos lectores y queridas lectoras, con el fin de continuar hablando y sobre todo reflexionando alrededor del sentido verdadero de ver a través de los ojos de la sensación y de la profundidad. Para ello es necesario traer a colación y dedicar una entrada al tema de la fotografía, que nos permite retratar aquello que nos llama profundamente o de lo cual queremos guardar registro por su carga simbólica y/o significativa.

Me he adentrado en los últimos meses en pequeños pero significativos ejercicios fotográficos, de modo no profesional por supuesto, para analizar qué es lo que me dice una fotografía más allá de los aspectos descriptivos, y he querido compartirles uno de ellos para así también animarl@s a observar más allá de lo que la cámara aparentemente nos presenta.


Este es mi análisis fotográfico:

En primer lugar, debo decir que la fotografía es de carácter representacional, es decir, no es abstracta ni simbólica, pues plantea la realidad tal como mi ojo la pudo capturar. Trayendo a colación la regla de tercios, el punto de interés de mi fotografía vendría siendo la cinta amarilla de “No pase” y alrededor de esta, como líneas de interés principales se tendría al tronco del árbol. Hay un enfoque selectivo para que el espectador se fije en la parte de la fotografía en donde se encuentran el tronco y la cinta amarilla, enfoque resaltado por el hecho de que la parte inferior de la fotografía está un tanto borrosa. Hay un ángulo bajo, pues la imagen parece estar bastante cercana al ojo de la cámara, o al menos transmite esta impresión. La imagen posee un marco que no es muy amplio ni da la sensación de grandeza o gran magnitud, es más bien reducido. No da la sensación de profundidad. Hay una perspectiva que inicia desde la parte inferior de la fotografía y que se prolonga hacia arriba. Las líneas presentes en la imagen no son rectas o paralelas, sino que reflejan una especie de ondulación presente en la corteza de aquel tronco y además, proyectadas por la sombra de los árboles de la zona. Respecto a la textura que deja entrever la fotografía, se puede apreciar una rudeza en el paisaje, ello debido principalmente a la corteza el tronco pero además porque las percepciones borrosas que permite observar la fotografía en el plano inferior también otorgan una textura ruda a la imagen. Sin embargo, en el fondo parecer encontrarse otra textura debido al verde circundante, quizá un poco más suave. Sin embargo, hay predominancia de una textura fuerte y hosca. En la imagen se puede apreciar, por otra parte, un fondo que no es plano sino por el contrario bastante nutrido de formas diversas y de un verde de diversas tonalidades. El pequeño paisaje verde al fondo de la imagen da una sensación de tranquilidad. Es un fondo claro y sosegado que contraste con la imagen del tronco y las líneas borrosas. Presenta un contraste en este sentido. En términos de iluminación la imagen cuenta con pequeños espacios que otorgan esta característica, por lo que hay iluminación en toda la fotografía pero repartida en determinados espacios, es decir, no se presenta completamente. Por ejemplo, está presente en pequeños espacios del fondo aunque la misma permita la proyección de sombras que dan cuenta de un día soleado. En la parte inferior de la imagen se puede apreciar un pequeño espacio iluminado del “minipaisaje” borroso con el que cuenta la fotografía. 
Hablando en términos puntuales de las características de la imagen, se puede decir que el grado de iconicidad de esta fotografía es alto, pues representa el paisaje retratado siendo fiel hasta cierta medida con la realidad. ¿Por qué hasta cierta medida? Bueno, me sucedió algo bastante curioso y fue que, al buscar la imagen que quería retratar, tomé 2 fotografías, una de las cuales fue muy icónica y por ende una representación exacta del paisaje y la otra, que fue la elegida para mi análisis, que resultó con tonos borrosos y tonalidades verdosas que no esperaba. ¿Por qué? No tengo la menor idea. El caso es que resultó esta última bastante diferente a la primera, y esos tonos y esa característica borrosa le otorgaron un carácter de realidad quizá un poco diferente.
El encuadre de la imagen esta en el cuadro, valga la redundancia, formado por el tronco y la línea amarilla de “No pase”, pues es ahí donde se centra el punto de interés de la imagen.

¿Entonces, amigos lectores y amigas lectoras, nos animamos? Compartan sus ejercicios conmigo, así no hablemos en un lenguaje técnico sino que, por ejemplo, hablemos alrededor de los sentimientos que nos transmite una fotografía. 
En el día de hoy, al lado de este ejercicio de análisis de la imagen, les quiero presentar, a quienes aún no hayan tenido la oportunidad de conocerlo, a uno de mis fotógrafos preferidos debido a su espíritu irreverente y crítico frente a las realidades sociales que nos invaden. Él es, damas y caballeros, Oliviero Toscani...


Habiéndoles presentado la cara de esta gran hombre de la imagen, les quiero compartir, amig@s cibernautas, algunas de sus imágenes publicitarias más reconocidas:


Recuerdo con fervor la primera vez que divisé esta imagen y supe su historia, en cuyo seno encontramos que fue vetada por el Vaticano y otro tantos países debido a su "contenido irrespetuoso". Sin embargo, para mí la imagen es una grito herido del fotógrafo por desafiar la moral de la época, que cuestiona la religión por encima del amor, la vestimenta por encima de la esencia, la moralidad por encima de la felicidad. A ustedes, queridos lectores y queridas lectoras, ¿qué les transmite esta fotografía?

Analizo esta fotografía y me quedo atónita frente a lo que me transmite, a lo que me resignifica desde mi rol de mujer en una sociedad aún profundamente patriarcal. Es, para mí, la crítica a un sistema en el que el cuerpo de la mujer es objeto de modificación constante debido a la presión del medio social. Senos, cola, cara, piernas, todo se convierte en un objeto de calificación y juzgamiento de nuestros congéneres hacia nosotras. Esto tortura constantemente, es un flagelo en el día a día de la mujer. ¿Están de acuerdo en mi interpretación de la imagen, lectores y lectoras? ¿Qué opinan de la misma?

Ahora, queridos lectores y queridas lectoras, ¿qué podemos apreciar de esta imagen? Dicen por ahí que el odio es un sentimiento adquirido, mientras que el amor es algo innato en los seres humanos. Los niños y las niñas llegan al mundo vacíos de prejuicios, y los adultos son quienes los contaminan con cientos de razones o motivos para odiar y excluir. ¿Creen ustedes que esta imagen nos muestra eso?

Con esto damos fin a las reflexiones del día de hoy, sin embargo les hago una invitación, queridos y queridas cibernautas, a que cada imagen y cada fotografía que observemos despierte en nosotros un análisis exhaustivo dirigido hacia el despertar de nuestros sentires. Exploremos las imágenes que nuestro entorno nos presenta, ya sean naturales o digitales, adquiramos conciencia alrededor de ellas, apreciamos la belleza o lo que sea que nos presenten.
L@s invit@ a compartirme sus opiniones sobre lo dicho en este espacio y sobre las imágenes posteadas. Si tienen otras que podamos analizar, por favor, compártanlas para seguir construyendo este hermoso espacio... ¡Feliz día para todos y todas!







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